Enfermedades · Enfermedades infecciosas y tropicales
Equinococosis (hidatidosis) !
Infección por un parásito plano adquirida de heces de perro o zorro que forma quistes de líquido de lento crecimiento, sobre todo en hígado y pulmón.
Actualizado 2026-11-01
Estructuras afectadas
Toque una para ver qué es y abrirla en 3D.
- Hígado
- Lóbulo inferior derecho
- Lóbulo inferior izquierdo
- Segmento hepático VII
- Segmento hepático VIII
- Colédoco
- Conducto hepático común
- Venas hepáticas
- Vena cava inferior
- Diafragma
- Peritoneo
- Bazo
- Pleura
- Bronquios principales
- Bronquios lobares
Microorganismos que la causan
Por qué ocurre
- Circulación esplácnica y portal
- Hígado: lobulillo, ácino, hepatocitos, sinusoides y células de Kupffer
Qué es
Zoonosis causada por la forma larvaria de las tenias del género Echinococcus. La equinococosis quística (hidatidosis, E. granulosus) forma uno o varios quistes llenos de líquido que crecen lentamente, sobre todo en el hígado (cerca de dos tercios) y el pulmón. La equinococosis alveolar (E. multilocularis) forma una masa hepática infiltrante, de comportamiento tumoral, que puede invadir órganos vecinos y diseminarse a distancia.
A quién afecta
La equinococosis quística existe en todo el mundo donde se alimenta a los perros con vísceras crudas de animales sacrificados; en Suramérica es muy endémica en las zonas ovejeras de Perú, Chile, Argentina, Uruguay y el sur de Brasil. Colombia informa pocos casos, esporádicos, mientras que la forma poliquística neotropical por E. vogeli (ciclo perro de monte y guagua o lapa) se ha descrito en zonas rurales de Colombia y la cuenca amazónica. La equinococosis alveolar es propia del hemisferio norte (China, Asia Central, Europa, Norteamérica) y es rara pero a menudo mortal. En el mundo hay más de un millón de personas afectadas en cualquier momento.
Causas
- Echinococcus granulosus (sensu lato): equinococosis quística; el perro es el hospedero definitivo y ovejas, bovinos, cabras y cerdos son hospederos intermediarios
- Echinococcus multilocularis: equinococosis alveolar; zorros y otros cánidos silvestres son hospederos definitivos y los roedores pequeños, intermediarios
- Echinococcus vogeli y E. oligarthra: formas neotropicales poliquística y uniquística en Centro y Suramérica
- El ser humano es un hospedero accidental sin salida que se infecta al ingerir huevos de las heces del hospedero definitivo
Factores de riesgo
- Contacto estrecho con perros que comen vísceras crudas de animales sacrificados
- Cría rural de ovejas o ganado y sacrificio doméstico
- Consumo de agua no tratada o de verduras sin lavar contaminadas con heces de perro
- Mala higiene de manos, en especial en niños que juegan con perros
- Caza, trampeo o manipulación de zorros (forma alveolar)
Fisiopatología
Los huevos ingeridos eclosionan en el intestino delgado; el embrión liberado (oncosfera) atraviesa la pared intestinal y viaja por la sangre portal, de modo que el hígado es el primer filtro y el pulmón el segundo. En la forma quística la larva se convierte en un quiste (hidátide) con una capa externa fibrosa formada por el huésped (periquiste), una capa laminada acelular y una capa germinativa interna que produce vesículas hijas y protoescólices («arenilla hidatídica»). Crece despacio, alrededor de 1–5 cm por año, y los síntomas se deben a efecto de masa, ruptura hacia la vía biliar, los bronquios o el peritoneo, o a sobreinfección. La salida del líquido, muy antigénico, puede desencadenar anafilaxia, y los protoescólices derramados siembran quistes nuevos. En la forma alveolar la larva prolifera por gemación externa como un tumor maligno, con necrosis, fibrosis y calcificación, invade el hilio, los vasos y el diafragma y da metástasis a pulmón y cerebro.
Clasificación
- Por especie: quística (E. granulosus), alveolar (E. multilocularis), poliquística (E. vogeli) y uniquística (E. oligarthra)
- Estadificación ecográfica de la OMS de los quistes hepáticos: CL (indeterminado), CE1 y CE2 activos, CE3a/CE3b de transición, CE4 y CE5 inactivos y calcificados
- Estadificación PNM de la equinococosis alveolar: extensión en el hígado (P), órganos vecinos (N) y metástasis (M)
Síntomas y signos
- Con frecuencia asintomática durante años y hallada por azar en una ecografía o radiografía de tórax
- Quiste hepático: plenitud o dolor en hipocondrio derecho, masa palpable o hepatomegalia, náuseas
- Ictericia, dolor cólico y fiebre cuando el quiste se rompe hacia la vía biliar
- Quiste pulmonar: tos, dolor torácico, hemoptisis o disnea
- Expulsión con la tos de líquido claro y salado o fragmentos de membrana tras la ruptura a un bronquio (vómica)
- Forma alveolar: pérdida de peso, ictericia e hígado duro e irregular, que simula un cáncer hepático
Diagnóstico
- Clínico
- Se sospecha en una persona de zona ganadera, con contacto con perros, que tiene una masa quística en hígado o pulmón. La eosinofilia es inconstante y aparece sobre todo con fugas del quiste. Se evita la punción diagnóstica salvo como parte de un procedimiento planeado y con cobertura farmacológica, por el riesgo de anafilaxia y diseminación.
- Pruebas
- La serología (ELISA o hemaglutinación indirecta, confirmada con inmunoblot) apoya el diagnóstico; es positiva con más frecuencia en quistes hepáticos que pulmonares, y una prueba negativa no descarta la enfermedad. Pruebas de función hepática si se sospecha compromiso biliar. El examen al microscopio del líquido o las membranas obtenidos en cirugía o PAIR muestra protoescólices y ganchos.
- Imágenes
- La ecografía es la prueba clave y permite la estadificación de la OMS: quiste con doble pared, membranas flotantes («signo del camalote» o del lirio de agua), vesículas hijas («panal») o calcificación. La TC o la RM definen la extensión y la relación con la vía biliar y los vasos; la radiografía de tórax muestra opacidades redondas en el pulmón, con signo de la media luna aérea o del camalote tras la ruptura. En la forma alveolar la TC/RM muestran una masa irregular infiltrante con necrosis y calcificaciones.
Diagnóstico diferencial
- Quiste hepático simple (no parasitario)
- Absceso hepático amebiano o piógeno
- Carcinoma hepatocelular o metástasis hepáticas (sobre todo frente a la forma alveolar)
- Absceso pulmonar, tuberculoma o cáncer de pulmón
- Tumores quísticos del hígado (cistoadenoma biliar)
Objetivo del tratamiento
Extirpar o inactivar el parásito evitando el derrame, la anafilaxia y la recurrencia, elegir el abordaje según el estadio, tamaño y sitio del quiste y los recursos locales, y seguir al paciente con ecografía durante años.
Tratamiento
- Seguimiento
- Conducta expectante («vigilar y esperar») con ecografías seriadas para quistes hepáticos inactivos (calcificados) no complicados; seguimiento prolongado después de cualquier tratamiento porque los quistes pueden reaparecer.
- Médico
- Antiparasitarios benzimidazólicos (albendazol de primera elección, mebendazol de segunda) para quistes pequeños o múltiples, antes y después de la cirugía o el PAIR para reducir la siembra, y por periodos largos en la forma alveolar; se vigilan enzimas hepáticas y hemograma.
- Procedimiento
- PAIR (punción, aspiración, inyección de un agente escolicida y reaspiración) guiado por ecografía para quistes hepáticos seleccionados no complicados, con cobertura farmacológica y equipo de reanimación disponible.
- Quirúrgico
- Cirugía (quistectomía o periquistectomía, resección hepática) para quistes hepáticos grandes, infectados, comunicados con la vía biliar o complicados, y para quistes pulmonares; se protege el campo para evitar el derrame de protoescólices.
- Quirúrgico
- Forma alveolar: resección radical cuando es posible seguida de tratamiento antiparasitario prolongado; trasplante hepático en casos avanzados seleccionados.
- Agudo
- La anafilaxia por ruptura del quiste se trata como urgencia (adrenalina, soporte de la vía aérea, líquidos); drenaje por CPRE en la colangitis por ruptura a la vía biliar.
Fármacos para esta enfermedad
Complicaciones
- Ruptura hacia la vía biliar con ictericia obstructiva y colangitis
- Ruptura hacia el peritoneo, la pleura o un bronquio con anafilaxia y siembra secundaria
- Sobreinfección bacteriana del quiste (absceso)
- Compresión de la vía biliar, la vena porta o las venas hepáticas (hipertensión portal, síndrome de Budd-Chiari)
- Recurrencia después de la cirugía o el PAIR
- Forma alveolar: falla hepática, invasión de órganos vecinos y diseminación a pulmón y cerebro
Pronóstico
La equinococosis quística tiene buen pronóstico con un tratamiento adecuado según el estadio, aunque la recurrencia después de la cirugía no es rara y el seguimiento dura años. La equinococosis alveolar sin tratamiento es mortal en la mayoría de los casos en 10–15 años; con cirugía radical y tratamiento antiparasitario prolongado, la supervivencia se acerca a la de la población general.
Prevención
- Desparasitación periódica de los perros con praziquantel y no darles vísceras crudas
- Sacrificio higiénico de animales con eliminación segura de las vísceras infectadas
- Lavado de manos después de tocar perros y antes de comer; lavado de verduras y consumo de agua segura
- Vacunación de ovejas con la vacuna EG95 y educación comunitaria en zonas endémicas
Póngase a prueba
Piense la respuesta y toque la pregunta para verla.
¿Qué órgano se afecta con más frecuencia en la equinococosis quística y cuál le sigue?
El hígado, seguido del pulmón, porque el embrión pasa primero por la circulación portal.
¿Cuál es el hospedero definitivo de Echinococcus granulosus y cómo se infecta el ser humano?
El perro; la persona ingiere huevos eliminados en las heces del perro (manos, alimentos o agua) y actúa como hospedero intermediario accidental sin salida.
¿Por qué se evita la punción diagnóstica de un quiste hidatídico sospechado?
La fuga del líquido puede causar anafilaxia y derrama protoescólices que siembran nuevos quistes.
¿Qué prueba de imagen es la base del diagnóstico y la estadificación?
La ecografía, con la clasificación de la OMS (CL, CE1–CE5).
¿Cómo se comporta clínicamente la equinococosis alveolar?
Como un tumor hepático maligno lento que infiltra estructuras vecinas y da metástasis; requiere cirugía radical más tratamiento antiparasitario prolongado.
Enfermedades relacionadas
- Absceso hepático amebiano
- Absceso hepático piógeno
- Carcinoma hepatocelular
- Colangitis aguda
- Coledocolitiasis
- Anafilaxia
- Absceso pulmonar
- Tuberculosis pulmonar
- Cáncer de pulmón
- Neumotórax
- Derrame pleural
- Hipertensión portal
- Neurocisticercosis
Información educativa, no es consejo médico. Ante un síntoma, consulte a un profesional de la salud.
Fuentes: Echinococcosis (World Health Organization, 2021); Clinical Overview of Echinococcosis | Echinococcosis | CDC (Centers for Disease Control and Prevention, 2024); Clinical Treatment of Echinococcosis | Echinococcosis | CDC (Centers for Disease Control and Prevention, 2024).
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